Un Viaje llamado Coaching

¡¡Rediseña tu Presente, para conseguir tu Futuro!!

miércoles, 12 de marzo de 2008

Si todo puede salir bien, haré que salga bien



Imagina que eres un antílope que está pastando en un claro, y de repente el rugido de un león corta el aire. ¿Tu instinto natural te empujaría a salir corriendo en la dirección contraria? Si es así, lo más probable es que estuvieras corriendo hacia una muerte casi certera, porque los leones esperan que sus presas hagan precisamente eso. El macho de la manada se mueve de manera furtiva hacia el lugar preciso que el antílope elegiría lógicamente como su mejor vía de escape, mientras que las leonas preparan una emboscada desde una posición directamente opuesta a la del macho. Una vez preparada la trampa, el león ruge con todas sus fuerzas. El asustado antílope, como es natural, se aleja de los rugidos y va a caer en las garras de las leonas que esperan al acecho.

Cuando nos enfrentamos a algo que amenaza nuestra felicidad o seguridad, los humanos solemos alejarnos del "rugido" de la vida cotidiana y acabamos encontrando una situación peor que aquélla de la que huíamos. Nosotros, como el antílope, debemos darnos cuenta de que la supervivencia y el éxito se encuentran en la dirección de los rugidos del león.

Esta lección se debe aplicar tanto para el día a día de la vida profesional como para la personal. Tras un detallado examen, un evento que en apariencia parece bastante amenazador – como un conflicto con tu jefe – normalmente acaba siendo mucho menos peligroso que otras circunstancias, como quedarse sin trabajo o no conseguir rendir al máximo. En lugar de tratar huir del conflicto, es mejor concentrarse en resolver el problema. En otras palabras, cuando algo te salga mal en la vida, corre hacia el rugido, no huyas.

Coraje, valor, resolución para poner las cosas en su sitio por muy alto que sea el riesgo personal, son las cualidades que diferencian la vieja ley de Murphy de su contraria: "Si todo puede salir bien, haré que salga bien".

Todos tenemos el potencial necesario para demostrar coraje en situaciones de peligro, aunque algunos, para encontrarlo, debamos ahondar mucho en nosotros mismos.

¡¡Adelante!!

miércoles, 5 de marzo de 2008

¿Qué vas a hacer de especial hoy?


Estamos continuamente dialogando con nosotros mismos "Esto me ha salido bien", "Llego tarde", "Cómo me gustaría tenerlo".
No solemos ser conscientes de hasta qué punto estos comentarios y preguntas que nos hacemos continuamente influyen en la calidad de nuestra vida.

Si nos preguntarámos ¿qué cosas negativas tengo?, esas respuestas nos darán un resutado desalentador que lo único que hará será minar nuestra autoestima y nos restará energía en lugar de proporcionarnosla.

Sin embargo si nos preguntáramos ¿qué cosas hago bien? ¿cómo puedo mejorar? ¿de qué me siento feliz ahora? tendrás acceso a una serie de respuestas que te ayudarán a sentirte mejor

Crea tus propias preguntas potenciadoras y utilizalas a lo largo del día, especialmente por la mañana y cuando te enfrentes a situaciones complicadas que hayas de resolver.
Os envío algunas....., ¡¡¡¡encuentra las tuyas!!!!!

¿Qué puedo hacer hoy para mejorar mi vida?
¿Qué puedo aprender de este problema?
¿Qué me hace sentirme feliz ahora?
¿De qué me siento orgulloso en mi vida?
¿Qué he aprendido hoy?


"Si tú cambias, todo cambia"

viernes, 2 de noviembre de 2007

La Empresa Corporal / El Cuerpo Empresarial ¿Es lo mismo?


La Empresa es como un cuerpo, y eso significa que tiene corazón, cabeza, piernas y manos, ojos, boca, orejas, torso, espalda,...
En definitiva, el cuerpo es como una empresa, si algún órgano deja de funcionar, la empresa se resiente. Cada una de las partes involucradas es tan importante como las otras.
Cuando la cabeza me duele, el Liderazgo se resiente; cuando el corazón se entristece, la Motivación desaparece; cuando los brazos y piernas no coordinan o se paralizan, los Objetivos no se alcanzan.
Y qué pasa cuando me quedo ciego? sordo? mudo?. Que la Empresa vive en su mundo ¿pero es el mundo?
¿Y cuando las costillas se rompen y aprisionan los pulmones? ¿Podemos innovar?

La empresa respira, ve, escucha, se mueve, abraza, piensa, late,...
Cada uno de los que formamos la empresa, ejercemos de órgano vital, y sin cada uno de esos roles, el cuerpo no funcionaría bien.
Si el corazón sufre, va más rápido, o se para, el resto de órganos no podrá subsistir dentro del cuerpo.
¿Quién es más necesario?
¿El corazón o la mente?
Señor@s, seamos corazón. Valoremos el que ejerce de manos, el que es pies y facilita el movimiento, el que es boca, oidos, ojos o nariz.
Porque lo importante Señor@s, es VIVIR. Lo importante es que la Empresa Corporal, el Cuerpo Empresarial, VIVA.

Concha Hidalgo Esteban
www.viveelcoaching.com

Dar mejor, para recibir más

 Cada día damos los “Buenos días” a nuestro vecino en el ascensor, a nuestro compañero de trabajo, a nuestro jefe, a nuestro subordinado; pero nos hemos fijado en ¿Cómo son esos “Buenos días”? Dar, Dar, Dar; siempre nos piden o incluso nos exigen Dar Más.

Dar, Dar, Dar, Dar; siempre nos piden o incluso nos exigen Dar Más. Pero ¿alguna vez nos hemos preguntado que tal vez no sea cuestión de cantidad sino de calidad?
Los doy con una sonrisa y mirando a los ojos; o son tal vez unos “Buenos días” donde me muestro cabizbajo y apático; o acaso son agresivos o que implican peticiones.
Esto sólo es un breve y significativo momento de nuestro maravilloso, estupendo y largo día.
Y ahora os pregunto, y si hoy mis “Buenos días” van acompañados de una sonrisa, de una mirada cálida, de un ¿Qué tal estás? ¿Creéis que cambia algo en vosotros, que cambia algo en el otro?
¿Cómo queréis pasar este único y espléndido día?
En definitiva, el que da, recibe, pero lo importante es cómo lo das. Porque eso mismo que das es lo que vas a recibir de los demás.
Y ahora decidme, ¿es cuestión de cantidad o de calidad?
Porque una sonrisa, una palabra amable, una mirada acogedora, una mano tendida no deja indiferente y su efecto es multiplicador.
Y ahora desde el corazón os deseo que paséis ¡¡ Un magnífico día!!

Concha Hidalgo Esteban
www.conchacoach.com


martes, 28 de agosto de 2007

La fuerza del deseo


Ilustración, mediante una parábola, de la intensidad del deseo que debemos tener:
El maestro llevó al discípulo a las proximidades de un lago.
Hoy voy a enseñarte qué significa verdadera devoción - dijo.
Le pidió al discípulo que entrase con él en el lago y, sujetándole la cabeza, se la empujó bajo el agua.
Transcurrió todo un minuto y, a mitad del segundo, el muchacho comenzó a debatirse con todas sus fuerzas para librarse de la mano del maestro y poder volver a la superficie.
Al final del segundo minuto, el maestro lo soltó. El muchacho, con el corazón acelerado, consiguió erguirse, jadeante.
¡Usted ha querido matarme! - gritaba.
El maestro esperó a que se calmara, y dijo:
- Si hubiera querido matarte, lo habría hecho. Sólo quería preguntarte qué sentías mientras estabas bajo el agua.
- ¡Yo sentía que me moría! ¡Todo lo que deseaba en esta vida era respirar un poco de aire!
- Se trata de eso exactamente. La verdadera devoción sólo aparece cuando tenemos un único deseo y llegaremos a morir si no conseguimos realizarlo.
Enlazado con la Constancia, la Perseverancia, la Motivación, en definitiva, con la Energía que te mueve a realizar tal o cual cosa.
Pregúntate siempre
¿Por qué?
¿Para qué?
Y si no lo hicieras, ¿Qué sucedería en tu vida y en la de los que te rodean?